Cuidados

Manto:

Los labradores tienen dos capas de pelo: una capa de pelo interno suave y un pelo exterior duro que les sirve de protección, este tipo de pelo exterior les mantiene secos mientras nadan, así el agua no hace contacto con su piel pues las gotas resbalan como sucede con el plumaje de algunas aves acuáticas.

A diferencia de otras razas de perros cuyo manto necesita múltiples cuidados, bastará con cepillarlo una sola vez a la semana para que su pelo se mantenga limpio. Tampoco será necesario bañarlo regularmente, ya que el champú canino tiende a secar los aceites naturales del pelo. Estos aceites desempeñan una protección contra el agua e incluso rechazan la suciedad.

Higiene básica:

Los perros sea cual sea su raza, necesitan mantener limpios ojos y orejas, y un corte de uñas periódicamente.

Actividad:

A diferencia de otras razas más tranquilas, el Labrador necesita correr y hacer mucho ejercicio todos los días, es un perro que necesita acción, le encanta correr y jugar junto a su dueño.

Infecciones del oído

Debido a sus orejas caídas y su afición a la natación, los Labradores son propensos a infecciones del oído. No todos los Labradores las presentan, pero para otros muchos pueden ser crónicas a menos que se tomen medidas preventivas.

Se recomienda examinar las orejas del perro con regularidad, descartando olores inusuales y una secreción o coloración distinta a la habitual.

 

 

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